«No somos tan buenos como creíamos; ahora toca arremangarse»
Se metió valiente en la piel de Celestina y se lleva de perlas con la vida, pero hoy mira a la clase política española y, con las palabras de Manuel Azaña, se dice a menudo: 'Permítame, su señoría, que me sonroje en su lugar'. Con 'Mío Cid' saldrá de gira por todo el país