Dos heridos en el espectáculo de vaquillas
Dos forcados portugueses tuvieron que ser evacuados al Servicio de Urgencias del Hospital San Pedro
Dos forcados portugueses tuvieron que ser evacuados al Servicio de Urgencias del Hospital San Pedro
La plaza se convierte en un hervidero todas las mañanas para ver los espectáculos taurinos
Se cumplió la máxima. Todos esperaban más de la corrida de toros de este viernes en La Ribera. El mano a mano entre El Juli y Diego Urdiales acabó con dos orejas que no contentaron a un personal deseoso, una vez más, de ver faena.
Llenazo en la plaza para ver las vaquillas con espectaculares quiebros y recortes de los mejores especialistas del país y con la actuación de los valientes forcados portugueses, que se ganaron el aplauso de la plaza por su esfuerzo.
El secretario general de Podemos ha admitido que «no se pueden prohibir por decreto» y sugiere que «estaría bien preguntar a la gente»
La endeblez de los astados dejó las expectativas de la corrida en caída libre
Una oreja por cada uno de los diestros pasearon hoy Enrique Ponce, José María Manzanares y Andrés Roca Rey en la tercera de la feria de San Mateo de Logroño, una corrida que fue irrefrenablemente a menos por culpa de la falta de casta y pocas fuerzas de los toros de Juan Pedro Domecq.
Nuevamente las vaquillas atrajeron a un público numerosísimo y variado a la plaza con el fin de disfrutar con el especáculo de los profesionales y en el momento de salir a correr. Si has ido, seguro que te ves en las fotos.
La despedida del jerezano de Logroño no animó al público a acudir a la plaza
El diestro arnedano «juega al toreo» con niños en San Mateo
La invitación no dejaba margen para la duda: «Exhibición de bravura con obstáculos con algunas de las vacas y toros más femosos de España», con reses de la ganadrería de José Arriazu de Ablitas.
Jugando a los toros con Diego Urdiales en El Espolón. El torero riojano deleitó a los niños y les enseñó las nociones básicas a la hora de agarrar muleta y capote para deleite de los pequeños aficionados.
Los jóvenes pudieron aprender el arte del toreo
El torero francés Juan Bautista recibe una cornada en un muslo