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¨Mieloma múltiple: medir respuesta en sangre con técnicas más sensibles antes de recurrir a la médula ósea¨

La Doctora Noemí Puig, especialista en Hematología, desgrana las claves del mieloma múltiple, los avances logrados en el diagnóstico y los tratamientos y la importancia de nuevas técnicas para monitorizar la respuesta al tratamiento, como la espectrometría de masas y los aspirados de médula.

Marcos Baeza

“Hay pacientes que, aunque parecen responder bien al tratamiento, siguen mostrando presencia de células tumorales”. La Doctora Noemí Puig, Hematóloga del Hospital Universitario de Salamanca y una de las mayores especialistas del mieloma múltiple en España, resume así la importancia del concepto ‘enfermedad mínima residual negativa’, que se asocia a los pacientes que ya no muestran presencia de células malignas en su organismo.

El mieloma múltiple es una enfermedad poco conocida pero que se trata del segundo tipo de cáncer hematológico más común1. Es una dolencia que suele ser bastante incapacitante y que, a menudo, además, viene acompañada de un pronóstico complicado. La buena noticia es que los avances médicos están permitiendo aumentar la esperanza y calidad de vida de las personas afectadas.

“La espectrometría de masas, una nueva metodología de detección más sensible, nos permite anticipar el diagnóstico y mejorar tanto la eficacia de los tratamientos como la evolución del paciente”, abunda la Doctora Puig en otro momento del encuentro, revelando así una de las últimas innovaciones aplicadas.

Se estima que en 2026 se diagnosticarán alrededor de 3.602 nuevos casos de mieloma múltiple en España2, posicionándose como uno de los cánceres hematológicos más frecuentes y mostrando una tendencia a la cronificación gracias a nuevas terapias, según datos proyectados por la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y por la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN).

Para empezar, ¿podría explicarnos qué es el mieloma múltiple?

El mieloma múltiple es una enfermedad tumoral del sistema inmune que consiste en que una de las células hematológicas, que es la célula plasmática, prolifera de forma incontrolada, clonándose. La célula plasmática es parte de las defensas del organismo y funciona produciendo anticuerpos, que son los que nos defienden frente a las infecciones.

La clonación de las células reduce la variedad de anticuerpos y nuestra capacidad de defensa, y es precisamente ese componente monoclonal el que utilizamos tanto para confirmar el diagnóstico como para monitorizar la respuesta a los tratamientos.

¿En qué consiste el concepto ‘enfermedad mínima residual’?

La ‘enfermedad mínima residual’ es la identificación de la presencia de enfermedad residual, de que todavía quedan celulas tumorales, y requiere de técnicas más sensibles que las que utilizamos en la práctica habitual. Utilizando el símil de un árbol, con los ojos, las metodologías convencionales, vemos la copa, las ramas, el tronco... pero para ver las raíces, que también pueden estar afectadas por la enfermedad, ese mínimo residual, necesitaríamos ir bajo tierra, utilizar alguna estrategia alternativa para ver esa enfermedad que no se aprecia de forma normal. Y es clínicamente relevante identificar la presencia de esta ‘enfermedad mínima residual’ porque resulta determinante en la evolución clínica de los pacientes.

¿Por qué es importante otro concepto, el de ‘profundidad de la respuesta’?

Con ‘profundidad de la respuesta’ nos referimos a cuanta enfermedad ha conseguido eliminar un tratamiento. de la enfermedad a los tratamientos.Si ya no se detectan células tumorales, el paciente decimos que ha alcanzado una ‘enfermedad mínima residual negativa’, que suele relacionarse con mejores resultados a largo plazo. Ahora tenemos técnicas más precisas que demuestran que hay pacientes en los que se sigue detectando la enfermedad a pesar de la aparente buena evolución.

¿Qué limitaciones tienen las pruebas que se han usado tradicionalmente?

Las técnicas convencionales han sido y siguen siendo muy útiles, pero tienen un límite cuando la cantidad de enfermedad es muy pequeña. Como la eficacia de los tratamientos ha aumentado mucho en los últimos años, reduciendo el número de células tumorales, necesitamos técnicas con una sensibilidad de detección mayor, para asegurarnos que no hay presencia de ‘enfermedad mínima residual’, que suele condicionar, además, que los pacientes puedan tener recaídas inesperadas.

La espectrometría de masas, la nueva técnica de detección, ¿qué aporta?

La espectrometría de masas ha demostrado ser más sensible que la metodología tradicional, porque puede detectar componente monoclonal producido por las células malignas a niveles muy bajos, cuando las técnicas convencionales ya no funcionan. Y también ayuda porque es capaz de diferenciar entre el componente monoclonal propio de la enfermedad y los anticuerpos monoclonales terapéuticos que se utilizan en los tratamientos, evitando confusiones en la valoración de respuesta.

Pero hay otro aspecto importante, porque también nos guía acerca de cuándo añadir pruebas a la monitorización de los pacientes. Habitualmente, se identifica la presencia de enfermedad mediante la detección del componente monoclonal en el suero de la sangre. Lo que resulta mínimamente invasivo y se hace seguimiento todos los meses cuando el paciente está en tratamiento. Por las técnicas convencionales puede que quede componente monoclonal pero debido a la poca sensibilidad, no se detecte. Cuando ya no se detecta componente monoclonal en suero, el siguiente paso es evaluar la enfermedad mediante un aspirado de la médula ósea para confirmar si quedan células tumorales, que es un procedimiento invasivo y doloroso. La espectrometría de masas es una técnica con mayor sensibilidad, que puede detectar niveles mucho más bajos de componente monoclonal en suero, retrasando el aspirado de médula ósea hasta que estos niveles sean indetectables en sangre.

La espectrometría de masas puede detectar células tumorales a niveles muy bajos y nos facilita la evaluación de la 'profundidad de la respuesta' en los pacientes

Doctora Noemí Puig, especialista en Hematología.

¿En qué se traduce para el paciente esta nueva técnica?

La espectrometría de masas nos permite determinar para qué pacientes resulta imprescindible el aspirado de médula y cuál es el mejor momento para realizarlo, evitando así pruebas innecesarias. Con la técnica convencional, puede ocurrir, que nos adelanteamos, porque el suero puede dar negativo y en cambio la médula dar positivo. El paciente se preocupa y hay que repetir el análisis, con el sufrimiento que implica y teniendo que esperar seis meses, porque no se puede hacer antes.

¿Qué ahorro supone para el sistema sanitario?

La espectrometría de masas hoy en día es más costosa que la metodología convencional, que por su parte es especialmente económica. Pero es una técnica en desarrollo y, cuando su implantación se generalice, se abaratará. Además, sí resulta claramente más asequible que el aspirado de médula. Y no sólo en la comparación directa, porque gracias a la espectrometría de masas también se dejan de hacer pruebas de médula innecesarias, reforzando así la optimización de los recursos del sistema sanitario.

¿Los factores hereditarios inciden en la aparición del mieloma múltiple?

Como sucede en todas las enfermedades neoplásicas, el mieloma múltiple sabemos que tiene asociación con ciertos factores genéticos. Por ejemplo, es más habitual en hombres que en mujeres, y tiene una incidencia especialmente alta en individuos de raza negra. La obesidad, por su parte, se asocia a una mayor probabilidad de sufrir gammapatía monoclonal, que es un precursor del mieloma, por lo que también podrían relacionarse.

Pero no hay evidencias médicas ni científicas que demuestren que un familiar de un diagnosticado vaya a tener asimismo mieloma múltiple, ni de que su probabilidad de desarrollarlo sea mayor. Y tampoco hay cambios de hábitos que se puedan recomendar para reducir la posibilidad de que aparezca.

NP-ES-MMU-JRNA-260010(v1)06/2026
Para más información, consulte con su médico.

REFERENCIAS

1.Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH). (2023). Prevenir la aparición del mieloma múltiple sintomático podría ser una realidad en pocos años [Nota de prensa]. SEHH. https://sehh.es/sala-prensa/notas-prensa/125681revenirlaapariciondelmielomamultiplesintomaticopodriaserunarealidadenpocosanos

2.Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN) & Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH). (2025). Las cifras del cáncer sanguíneo en España: proyecciones de incidencia para 2026 y estimaciones de supervivencia. https://redecan.org/storage/documents/cee98fc8-57a1-4dff-83fd-dcc6de99b45b.pdf (redecan.org).

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