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¨Hoy en día tenemos tratamientos específicos que han conseguido convertir a pacientes de mieloma múltiple de alto riesgo en riesgo estándar¨
El Dr. Jesús San Miguel, especialista en Hematología y mieloma múltiple, y la Dra. María José Calasanz, experta en Biología y Genética, ofrecen una visión de conjunto sobre la patología, los pacientes y tratamientos, los avances logrados y los retos de futuro
El alto riesgo citogenético puede hacer que la enfermedad sea más agresiva y, el pronóstico, más adverso”, indica la Dra. María José Calasanz, que revela así en esta entrevista una de las claves a tener en cuenta sobre el mieloma múltiple. Acompañada por el Dr. Jesús San Miguel, ofrecen en este encuentro una visión de conjunto sobre la patología, la evolución, los avances logrados y los desafíos que se presentan para el futuro cercano. “Hasta ahora no se ha encontrado factores hereditarios, ni ambientales, que intervengan en la aparición del mieloma múltiple”, comenta el Dr. en otro momento de la entrevista, poniendo así de relieve una de las preocupaciones que suelen atenazar a la mayoría de pacientes y familiares.
La Dra. María José Calasanz es, aparte de experta en Genética y Biología, la codirectora científica del CIMA Lab Diagnostics de la CUN, la Clínica Universidad de Navarra. El Dr. Jesús San Miguel, por su parte, es especialista en Hematología y mieloma múltiple y, asimismo, consultor senior del Cáncer Center de la CUN. Son dos auténticas referencias en sus campos, dos voces de prestigio que esclarecen muchas de las dudas e incógnitas asociadas a la enfermedad.
El mieloma múltiple es una enfermedad muy poco conocida pero que se trata del segundo tipo de cáncer hematológico más común1. Es una dolencia que suele ser bastante incapacitante y que, a menudo, además, viene acompañada de un pronóstico complicado. La buena noticia es que los avances médicos están permitiendo aumentar la esperanza y calidad de vida de las personas afectadas. “Hoy en día tenemos tratamientos específicos que han conseguido convertir a pacientes de alto riesgo en pacientes de riesgo estándar”, señala el Dr. San Miguel.
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Se estima que en 2026 se diagnosticarán alrededor de 3.602 nuevos casos de mieloma múltiple en España2, posicionándose como uno de los cánceres hematológicos más frecuentes y mostrando una tendencia a la cronificación gracias a nuevas terapias, según datos proyectados por la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y por la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN).
Para empezar a situarnos, ¿podría explicarnos qué es el mieloma múltiple?
JSM. El mieloma múltiple es una neoplasia de la médula ósea, que es el tuétano de los huesos, donde se forman todas las células de la sangre. Una de las células de la médula es la célula plasmática, que es muy importante, porque es la que se encarga de producir los anticuerpos, nuestras defensas. Cada célula plasmática es diferente de las demás, con la finalidad de producir una gran diversidad de anticuerpos. Pero, en el mieloma múltiple, una de esas células se desregula y da lugar a un clon de células hijas malignas que se expanden dentro de la médula ósea. Como las células son iguales, producen la misma inmunoglobulina y se reduce la variedad de anticuerpos, con lo que los pacientes sufren inmunodeficiencia.
¿Por qué se dice que el mieloma múltiple es una enfermedad compleja?
JSM. Porque se trata de una patología muy heterogénea, y en su evolución influyen tanto las características clínicas de cada paciente como la biología propia de la enfermedad. No todos los mielomas son iguales ni se comportan de la misma manera, y por eso es tan importante conocer bien los factores biológicos que determinan su agresividad. Hablamos de riesgo citogenético.
¿Qué se entiende por riesgo citogenético en el mieloma múltiple?
MJC. El riesgo citogenético consiste en la presencia de determinadas alteraciones cromosómicas en las células plasmáticas malignas. La presencia de alguna de estas alteraciones puede hacer que la enfermedad sea más agresiva y, el pronóstico, más adverso, requiriendo un manejo clínico adaptado a ese mayor riesgo.
¿Por qué es tan importante identificar el alto riesgo citogenético?
JSM. Porque puede influir en la eficacia de los tratamientos, condicionando a su vez la atención clínica del paciente y su evolución. Teóricamente, el paciente de riesgo estándar tiene mejor pronóstico que el paciente de alto riesgo. Pero hoy en día tenemos ya tratamientos específicos que han conseguido convertir a pacientes de alto riesgo en pacientes de riesgo estándar.
En 2025 se publicó un nuevo consenso internacional, ¿en qué consiste?
MJC. Antes existían distintas maneras de evaluar esas alteraciones de alto riesgo. En octubre de 2025 se publicó un nuevo consenso internacional, con la International Myeloma Society y el World Working Group, que presenta una estandarización de la evaluación de los marcadores. Se llama consenso genómico IMS-IMWG 20253. Todos los hematólogos [y centros hospitalarios], tienen que medir ahora el alto riesgo de los pacientes en base a este consenso, que define con claridad las alteraciones a analizar y redefine incluso los procedimientos. También introduce como obligatoria la evaluación de las mutaciones, concretamente del gen supresor tumoral TP53. Es un gran logro y era muy necesario.
hoy en día tenemos ya tratamientos específicos que han conseguido convertir a pacientes de alto riesgo en pacientes de riesgo estándar.
Dr. Jesús San Miguel
¿Por qué 2026 es un año clave para este consenso?
MJC. El reto ahora es trasladar este consenso a la práctica clínica, que esta manera de evaluar el alto riesgo en pacientes de mieloma múltiple se estandarice en todos los servicios de hematología españoles. El esfuerzo de esta implementación cuenta con el apoyo de no solamente el Grupo Español de Mieloma Múltiple (GEM), sino también con el de la Comunidad Española de Pacientes con Mieloma (CEMMP) y el de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH). Espero que lo lograremos breve.
¿Qué papel ha jugado España en este nuevo consenso?
JSM. Tanto en la Sociedad Internacional de Mieloma como en el International Myeloma Working Group, el Grupo Español tiene un papel muy relevante; desde haber presidido la Sociedad hasta formar parte de la junta directiva, también en el Working Group. A la hora de implementar este nuevo panel, los citogenetistas españoles reportaron todos sus datos para que, junto con los estudios de otros grupos cooperativos, pudiéramos identificar cuáles eran los mejores criterios. Ha sido una labor de esfuerzo conjunto.
¿Qué aporta esta nueva definición de alto riesgo a la práctica clínica?
JSM. Aporta mayor precisión para identificar a aquellos pacientes cuyas células plasmáticas tienen unos marcadores genéticos que las van a hacer más resistentes al tratamiento, o más proclives a las recaídas. Y esto, para nosotros, es enormemente relevante. Queremos erradicar todas las células tumorales, porque basta que haya una con potencial de multiplicación para que el paciente recaiga. Ya podemos detectar una célula tumoral entre un millón de células normales, y esa debe ser la guía para intentar anular la enfermedad.
En 2026 se cumplen 70 años de la citogenética, ¿en qué punto estamos ahora?
MJC. Efectivamente, y a mí me hace muchísima ilusión celebrar este aniversario. En 1956 se describe, por primera vez, que el ser humano tiene 46 cromosomas. Y aquello fue el principio de la era de la citogenética. Hoy, 70 años después, seguimos utilizando métodos citogenéticos, tanto para el mieloma como para otras neoplasias hematológicas. Para identificar a pacientes con alto riesgo se utiliza actualmente la técnica FISH, que permite medir aproximadamente 5 biomarcadores de alto riesgo que pueden complicar la evolución de la patología. Antes no podíamos diferenciar entre pacientes de riesgo estándar o de alto riesgo, pero ahora ya sí.
¿Qué avances recientes destacaría en este ámbito?
MJC. El equipo del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra está validando una nueva técnica que permite determinar el alto riesgo citogenético en mieloma múltiple de una forma más sencilla, rápida y económica, utilizando menos muestra del paciente. Se trata de la secuenciación de tercera generación, que nos permite ver lo mismo que con el FISH, pero a gran escala, a lo largo de todo el genoma. Hemos aplicado esta última técnica a 70 pacientes con mieloma y estamos viendo resultados muy interesantes. Los primeros resultados se presentaron en el Congreso Americano de Hematología (ASH 2025), con gran acogida, y esperamos poder implementar este nuevo método.
¿Cómo pueden los pacientes saber si tienen alto riesgo citogenético?
JSM. El protocolo es sencillo. Con una punción en la médula se extrae una muestra y, a continuación, se realiza una separación celular y un estudio genético. Y la información obtenida es enormemente relevante, tanto para el manejo clínico como para las decisiones terapéuticas posteriores. En todos los casos, la implicación del paciente en el abordaje de su enfermedad y su compromiso con las citas de revisión marca la diferencia; y en los casos de alto riesgo, además, esa regularidad nos permite adelantarnos.
¿Qué papel juegan las asociaciones de pacientes?
JSM. Las asociaciones de pacientes, como la CEMMP (Comunidad Española de Pacientes con Mieloma Múltiple), reúnen a personas diagnosticadas que proceden de distintas regiones, de distintos hospitales, y permiten compartir casos y visiones y entender las diferentes sensibilidades de cada paciente. Son enormemente enriquecedoras para todos; para los pacientes mucho, pero, para los médicos, incluso más. Junto con los grupos cooperativos y las sociedades científicas, como la Sociedad Española de Hematología, juegan un papel fundamental.
¿El alto riesgo citogenético es hereditario?
JSM. La respuesta es no; hasta ahora no se ha encontrado factores hereditarios, ni ambientales o de estilo de vida, que intervengan en la aparición del mieloma múltiple; sólo el azar.
¿Cuáles son los principales retos de futuro?
MJC. En mi opinión, el primer reto sería consolidar la aplicación del consenso genómico en todo el territorio nacional. Es decir, todos los laboratorios deben seguir las pautas propuestas por el acuerdo internacional. Y todos los hematólogos tendrían que recibir asimismo la información de una forma mucho más estandarizada, porque el segundo reto sería homogeneizar los informes que llegan al personal médico. El paciente ha de sentir que da igual el hospital en el que esté, que la evaluación y tratamiento de su mieloma será el mismo con independencia del centro y del especialista que le atienda.
¿Hay nuevos ensayos clínicos en marcha para los pacientes de alto riesgo?
JSM. Sí. El grupo GEM-PETHEMA [asociado a la GEM] está diseñando el ensayo clínico GEM-BELLA, dirigido a pacientes con mieloma múltiple de nuevo diagnóstico y alto riesgo citogenético. En este estudio, la determinación del riesgo se realizará de forma centralizada siguiendo el nuevo consenso genómico, con el objetivo de seguir avanzando en la innovación terapéutica para este subgrupo de pacientes.
Pero se han logrado ya avances enormes, como los tratamientos, que han conseguido eliminar en la mayoría de casos el mal pronóstico asociado hasta ahora a los pacientes de alto riesgo. Incluso tenemos ya tratamientos de rescate que son más eficaces que los que podemos usar en primera línea. En los últimos 20 años, por ejemplo, se han aprobado hasta 18 nuevos fármacos o combinaciones de fármacos. Y hay muchos estudios y ensayos clínicos en marcha, tanto nacionales como internacionales, que ofrecerán nuevos logros.
NP-ES-MMU-JRNA-260008 (v1)05/2026
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REFERENCIAS