La hostelería vive un momento de transformación. La necesidad de mejorar la competitividad, adaptarse a las nuevas demandas de los consumidores y avanzar hacia modelos de negocio más sostenibles está impulsando cambios en la forma de gestionar bares y restaurantes.
Con este objetivo, Mahou San Miguel ha puesto en marcha Compartimos Futuro con la Hostelería, una iniciativa con la que quiere acompañar a más de 30.000 establecimientos de toda España en su transición hacia modelos más conscientes, resilientes y preparados para el futuro. El programa incorpora formación, herramientas y una certificación social y ambiental desarrollada junto a The Sustainable Restaurant Association para ayudar a los hosteleros a identificar oportunidades de mejora en ámbitos clave para sus negocios.
Cada decisión de compra realizada por un bar o un restaurante tiene un efecto que trasciende su propio negocio
La hostelería es uno de los principales motores económicos y sociales de nuestro país. Además de generar empleo y actividad económica, desempeña un papel esencial en la vida de pueblos y ciudades, actuando como punto de encuentro y contribuyendo a la cohesión de las comunidades locales. Por eso, impulsar su transformación y competitividad supone también generar valor compartido para todo el territorio que la rodea.
Trabajos agrícolas en una plantación de malta de cebada, uno de los ingredientes principales de la cerveza.
Con Compartimos Futuro con la Hostelería, Mahou San Miguel promueve la apuesta por productos locales y de temporada, una práctica que ayuda a reforzar la competitividad de los establecimientos al tiempo que impulsa la actividad económica en el campo, fortalece a los proveedores de proximidad y contribuye al desarrollo local.
La hostelería y el campo, unidos por la misma cadena de valor
Cada decisión de compra realizada por un bar o un restaurante tiene un efecto que trasciende su propio negocio. Apostar por proveedores de proximidad contribuye a mantener actividad económica en el entorno, impulsar el empleo y generar prosperidad compartida a lo largo de toda la cadena de valor, desde el campo hasta el consumidor final.
Agricultores, ganaderos, cooperativas, distribuidores y pequeñas empresas locales forman parte de un ecosistema que encuentra en la hostelería uno de sus principales aliados. Por eso, fortalecer la hostelería significa también fortalecer el tejido económico y social que la rodea.
El primer grifo de cerveza creado con bagazo, uno de los llamativos usos que permite esta materia prima.
Esta visión conecta con uno de los compromisos incluidos en Compartimos Futuro, el nuevo marco estratégico de sostenibilidad de Mahou San Miguel, que persigue avanzar hacia una cadena de valor 100% sostenible en 2040 apoyando y formando a proveedores, distribuidores y clientes.
Por ello, Mahou San Miguel trabaja junto a distintos actores de su cadena de suministro para impulsar prácticas más responsables en el ámbito agrícola y productivo. Un ejemplo es InBar, el programa desarrollado junto a Intermalta con el que la compañía ha incorporado, en los últimos dos años, 7.000 toneladas de malta procedente de cebada cultivada mediante prácticas agrícolas de bajas emisiones, contribuyendo a reducir el impacto ambiental asociado al cultivo de materias primas.
La apuesta por la proximidad forma parte de la manera en que Mahou San Miguel entiende la generación de valor compartido. Con nueve centros de producción de cerveza repartidos por España y cuatro manantiales de agua mineral natural, la compañía cuenta con una de las mayores huellas industriales del sector, una presencia que contribuye a generar empleo, actividad económica y desarrollo social en los territorios donde opera.
El bagazo es un subproducto que se obtiene en la producción de cerveza y que puede reutilizarse para múltiples aplicaciones.
Esta conexión con el entorno también se refleja en su cadena de suministro. Actualmente, más del 94% de las compras de Mahou San Miguel se realizan en España y el 92% de sus proveedores son de origen nacional. Una decisión que contribuye a fortalecer el tejido productivo local, mejorar la trazabilidad, reducir los impactos asociados al transporte y la logística y generar prosperidad compartida a lo largo de toda la cadena de valor.
El 99% de la malta de cebada y el 54% del lúpulo utilizado por Mahou San Miguel en sus cervezas es de producción nacional, especialmente en regiones como Castilla y León, Castilla-La Mancha y Aragón.
Innovar para aprovechar mejor los recursos
La construcción de una cadena de valor más sostenible también implica encontrar nuevas formas de aprovechar los recursos y reducir el desperdicio. En este ámbito, la economía circular se ha convertido en una de las principales palancas de innovación para la industria alimentaria y para la propia hostelería.
Uno de los ejemplos más representativos es el bagazo, el principal subproducto generado durante la elaboración de cerveza, resultante de la malta de cebada. Cada año, los centros de producción de Mahou San Miguel en España generan cerca de 192.000 toneladas de este material, que la compañía está transformando en nuevas soluciones de economía circular capaces de aportar valor a distintos sectores.
Cada año, los centros de producción de Mahou San Miguel en España generan cerca de 192.000 toneladas de bagazo
Entre los proyectos desarrollados destaca el primer grifo de cerveza elaborado a partir de bagazo en España, la fabricación de papel para etiquetas de botellines y nuevas aplicaciones alimentarias como la beer burger, una hamburguesa desarrollada con ingredientes que incorporan harina obtenida de este subproducto tanto en el pan como en la carne.
La innovación en torno al bagazo también trasciende las fronteras nacionales. Mahou San Miguel lidera CHEERS, un proyecto financiado por la Unión Europea en el que participan once socios de cinco países y cuyo objetivo es desarrollar una biorrefinería circular capaz de transformar subproductos procedentes de la elaboración de cerveza en nuevas materias primas y productos de alto valor añadido.
Compartir el futuro desde el territorio
La compra local, la apuesta por materias primas más sostenibles, la colaboración con proveedores de proximidad o el desarrollo de soluciones de economía circular son ejemplos de cómo la sostenibilidad puede convertirse en una palanca de competitividad para la hostelería y de generación de valor para todo su entorno.
Porque cuando agricultores, productores, distribuidores, hosteleros e industria avanzan en una misma dirección, es posible construir una cadena de valor más fuerte, más sostenible y más preparada para responder a los retos del futuro. Una cadena que genera empleo, impulsa la actividad económica y contribuye a mantener vivo el tejido social y productivo de pueblos y ciudades de toda España.
Esa es la visión que Mahou San Miguel impulsa a través de Compartimos Futuro con la Hostelería: acompañar la transformación del sector generando prosperidad compartida en los territorios donde está presente y reforzando el papel de la hostelería como uno de los grandes motores económicos y sociales de nuestro país.